Canción de hoy:

To Where Te Skies Are Blue - Deadlock [
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Do Not use the Past As An Alibi
Vegetable Sulfúrico Rousita
Use Your Illusion And Enter My Dream
Dark Clouds In A Perfect Sky
Thnks Fr Th Mmrs

martes, 14 de octubre de 2008

Memory

Supongo que en ese momento yo sabía que iba a pasar, creo que aún queriendo engañarme, tenía la certeza de que todo quedaría como la última vez. Pero ahora algo había cambiado: yo quería que fuera cierto, sí, no quería pensar mucho en la idea de que volviera a ser un juego, una y otra y otra vez, pero en el fondo ya no lo deseaba con la misma intensidad.
Los fantasmas del pasado, las heridas, esas que nos hicieron sufrir como nunca antes... esas no se olvidan. Jamás cometan el error de creer que ante una acción devastadora, la reacción no va a ser igual de drástica. La magnitud de las cosas es, por lo general, equivalente, y cuando alguien te hiere una y otra vez sin reparo, los lazos que te mantienen atado a esa persona se van destruyendo hasta reducirse a no más que un recuerdo.
Sí, siempre tuve la seguridad de que las cosas no podrían ir peor que la última vez. Algo que suelo decir es "No puede ir peor. Aunque sea para los costados, pero más abajo jamás". No iba a hundirme más, era una afirmación completa. Y por eso creo que me agradezco a mi misma y le agradezco a las persomas que me hirieron alguna vez, no por un sentimiento de terrible masoquismo, sino porque gracias a ello ahora puedo soportar los conflictos que me trae la vida cotidiana. Y no es que sean menores por ser de toos los días... Parece como ese texto que dice "estoy peor que ayer pero mejor que mañana", con la salvedad de que a mi no me importa cuándo estoy peor, porque sé que voy a salir adelante cueste lo que cueste.
No voy a negar que los recuerdos pesan, pero de ellos estamos hechos, no?

Una pequeña incoherencia para desahogar penas y revivir esto

Sulfúrico*

martes, 2 de septiembre de 2008

One way or another

Tenés que tomar una decisión, el reflector sólo te alumbra a vos. Estás esperando que se corra, que apunte a algún otro lado, pero no, no, sigue ahí, insisten en señalarte, en esperar tu respuesta, tu reacción. Es como si todo dependiera de vos, y no sabés qué elegir. O un camino o el otro, no hay más posibilidades, pero los dos tienen sus pros y sus contras.
Si tomás el camino de la izquierda todo estará bien, todo lo que ocurrió en estos últimos años quedará archivado en la carpeta del pasado y no será más que un recuerdo, seguirás con el amargo sabor de no saber si habrá algo como eso más adelante, pero no habrá más problemas, no vas a dar vueltas siempre sobre la misma maldita situación.
Si tomás el camino de la derecha te arriesgás completamente, a todo o nada, pero las posibilidades son miles, porque las cosas pueden salir de diez mil formas diferentes, y no todas las expectativas son malas. Podés arriesgarte y apostar por ser feliz, por volver a sentir lo que alguna vez te llenaba tanto, por dejar ese vacío que te inundó durante el último tiempo.
Las decisiones son difíciles cuando hay extremos. Y qué pasa si querés estar en un punto medio? Es imposible. La balanza siempre se inclinará para un lado, sólo tenés que cuidar que no se vaya para el incorrecto. Sopesar las posibilidades y no racionalizar tanto las cosas, al fin de cuentas, a la larga eso sólo sirve a la hora de conseguir un trabajo y comer todos los días.
No es agradable tener la presión que implica una elección, y además una masa esperando tu respuesta.
Si elegís el camino de la izquierda, todos van a felicitarte y decirte que hiciste lo mejor, pero vas a sentir que seguís vacía, que aún te falta algo.
Si elegís el camino de la derecha vas a tener que enfrentarte a todos los comentarios enojados, odiosos y renegados que te digan que elegiste la peor opción y que acabarás como siempre, pero vos sabés que vas a estar bien, porque hay algo adentro tuyo que te dice que nada puede salir mal. O tal vez si, pero jamás peor. Jamás peor que la última vez.
Y ahora... ¿Dónde me meto?

Sulfúrico*

sábado, 16 de agosto de 2008

No es tan fácil como lo creen

Desde que tengo uso de razón me cuesta establecer relaciones con las personas, incluso con mi familia. De chica, el sentimiento más recurrente en momentos de reuniones familiares, o juegos grupales con los chicos de todo el curso, era el de creer que estaba siendo ignorada. Para el resto yo era como un cero a la izquierda. por el motivo que sea, en realidad eso no es lo que importa. Jamás sentí encajar a un lugar, pertenecer a un grupo de personas. Solía ir sola para cualquier lado, a menos que se me pasara por la cabeza la idea de ir a la casa de mis primos, donde siempre encontraba una manera de entretenerme, aunque fuera mirando a mi tía mientras ella planchaba.

Ese día era uno como cualquier otro, no tenía motivos para pensar que algo cambiaría. Siempre creí absurda la idea de que dos personas conocidas mías de diferentes lugares, llegaran alguna vez a interactuar juntas. Sí, hacía tiempo me había plantado en mi egoísmo celoso, y había jurado que no permitiría que me quitaran nunca más a un amigo. Ya había sufrido lo que eso significaba, tal vez hasta en más de una ocasión, y no quería volver a vivirlo. No resultaba fácil, por más que quisiera, yo no era una persona egoísta. No me gustaba, porque ver bien a la gente solía ponerme de buen humor. Pero habían ciertas excepciones, y en una de ellas, estaba el hecho de que dos personas se divirtieran mientras yo esperaba que se decidieran a estar conmigo. No es que las quisiera para mi sola, pero siempre creí lógico que si alguien está conmigo, no es justo que, al encontrarse con alguien más, después resulte que ellas dos queden por su lado y yo de nuevo sola.
Sí, mis celos suelen llegar a niveles extremos, pero eso en realidad no me importa, porque defiendo lo que me interesa, lo que quiero.
En ese día, ese día como cualquier otro, perdí a dos amigos que siempre habían estado conmigo. Los perdí por dejar mi egocentrismo de lado. Los perdí por compartir, por creer que no corría ningún riesgo.
Los perdí, y vuelvo a empezar de cero, mientras ellos suman amigos y conocidos.
Maldición.

Sulfúrico*

Me aburría, además estoy con un sueño tremendo, y hoy no pude acabar una historia en clases, así que habrá que seguir esperando a que me den ganas de acabarla.
Luego de la incoherencia que escribí arriba, que ni siquiera sé si tiene un mínimo de sentido, me voy a dormir.

PD. Facu, tengo que hablar con vos, carajo!